2:30 P.M.
Me encontraba en la Alameda central dispuesta encontrar un punto en la zona para poder comenzar visualizar todo lo sucedido a mí alrededor. No estaba sola en dicha observación, mi mejor amigo se decidió por acompañarme para ayudarme a mantenerme atenta y espabilada el resto del día.
Encontramos un buen lugar a la sombra de la columna lateral izquierda del monumento a Juárez, nos sentamos junto a unos jóvenes de más o menos veinte años. Mi mejor amigo abrió su mochila y sacó unos cuantos caramelos y frituras, los pusimos en el suelo.
Lo primero que veo cuando llegamos es un travestí con unas medias de red que caminaba desde la fuente hacia la avenida, pasaron unos minutos para que comenzaran a pasar más personas. Una señora mayor de treinta años caminaba con dos niñas de uniforme de la mano. El turibus se detiene sobre la avenida y el la parte superior se encuentran no más de siete personas de piel blanquecina. Una mujer con el ojo izquierdo lastimado se acerca a la pareja a mí lado izquierdo y dice unas palabras casi imperceptibles; usa una blusa rosa intenso, unos pantalones caqui, unos tenis percudidos, el cabello recogido y sobre este una gorra de mezclilla, extendió el brazo con lo que parece una alcancía con forma de tortuga y dice las siguientes palabras: “No me da una monedita para pagar mi renta es que no me alcanza”, los chicos se niegan, la mujer se acerca a nosotro pero mi amigo se niega de igual forma.

Un hombre oficinista caminaba con una bolsa de papel de Burguer King va en rumbo contrario de la mujer. La vista se queda vacía por un momento, dos hombres se nos acercan de forma acelerada, empieza a explicar, uno a la pareja, otro a mi amigo y a mí, que no han comido y que si les podemos dar para un taco, mi amigo solo asiente con la cabeza y le da unos cuantos pesos, el hombre se percata de los dulces en el suelo, me pide uno, se lo doy y despues me pide otro, se lo entrego y ambos se van. Un grupo de tres hombres y una mujer con ropa deportiva charlan mientras caminan en dirección a plaza Juárez, en dirección opuesta unas chicas de entre quince y diez y siete años caminan tomadas de la mano, una usa una falda de mezclilla y unos zapatos con estampado de sandía. Un oficial paseaba alrededor, golpeó levemente un poste de luz con su puño y siguió caminando. Un grupo de tres hombres de traje con gafetes caminan mientras el más jóven pregunta “¿Si nos vemos el viernes?” los otros dos hombres asienten con la cabeza y hacen ademanes con las manos. Las personas de ropa deportiva regresan pero esta vez con cuatro vasos de Starbucks, siguen su camino por donde llegaron la primera vez. Dos hombres y una mujer hablan en ingles, traen mochilas y usan ropa cómoda como shorts y leggins, así como sombreros pesqueros, toman fotografías. Un hombre de camisa blanca desfajada, jeans, tenis y una gorra roja de gobierno se acerca y habla directamente para los chicos a mi lado y para nosotros, empieza con un discurso en el cual nos pide dinero ya que, lo necesitan para el auxilio de una niña de la calle que habían atropellado cerca de su casa en Tepito, el discurso dura poco más de 3 minutos, todos le damos dinero, él agradece y se marcha. Unos minutos después la pareja a nuestro lado se retira.
Dafne Rodriguez