Son las 12:30 del día. Me encuentro en la Alameda Central, del lado ubicado en Avenida Juarez, frente a la Plaza Juarez, lugar donde muchas personas se vienen a divertir en la noche. El calor está fuerte. 23°C marca el termómetro.
El flujo de gente es constante, típico de un fin de semana. En este momento, se sientan a lado de mi dos chicos, parecen ser pareja. Y una constante que encuentro en este lado de la plaza en especifico: hay demasiadas personas usando su celular. Muy curioso, mientras caminan, lo usan. Detenidos, lo usan. En grupo o individualmente, lo usan. Enfrente de mi hay un policía de la ciudad, cuidando el orden.
El tráfico también es un poco pesado, por los semáforos.
Encuentro un variado tipo de gente. De edades variadas, y creo que hay muchos turistas. De verdad todos están usando el celular en esta parte
Se escucha reggaetón
Se me acercó un bolero de zapatos…aunque yo traigo de gamusa.
Detrás mío, hay dos chicos platicando sentados en el pasto. El semblante de la chica parece un poco preocupado, le pone atención al chavo, pero de repente se pierde su mirada. Tiene un tatuaje en su hombro derecho. El chavo ha hablado mucho. De verdad es impresionante la cantidad de gente que usa el celular mientras van caminando por este lado de la Alameda, hasta los niños. En contraste con los chicos que están platicando.
Se retira la pareja que estaba a mi lado. Hay una chava que está usando hasta dos celulares a la vez Dios mío jajajaja
Una chava se me queda viendo como pensando que hago aquí.
La chica ahora está hablando y se nota que está como enojada, sus gestos denotan eso. Tiene los ojos hasta un poco rojos desde mi punto de vista.
El policía ya se movió. He visto pasar dos personas en patines sobre esta parte y una en patineta, una en bici, y dos que ofrecen chips de celular, aparte de quien me ofreció la boleada. Se supone que está prohibido.
Con el movimiento feminista, pasó una de ellas. Llevaba un paliacate verde y uno morado en su mochila. En su llavero, llevaba un silbato de auxilio. Traía cabello corto muy muy corto, estaba muy maquillada.
Los chicos que están atrás platicando parece que están a punto de terminar su conversación. La chica se nota triste, enojada, está llorando, se le salen mucho las lagrimas, se abraza a si misma, se nota que esta pasando un momento difícil…hasta pareciera que están rompiendo su relación, está llorando mucho. Mientras, escuche a dos chicas hablando del paro que se va a hacer el lunes 9 de marzo.
La chica de atrás mío está llorando mucho, niega con la cabeza, se toma sus manos, con fuerza. El chico parece un poco más tranquilo. Está tosiendo la chica. Un perrito se les acerca, y se mueve un poco más a mi. La chica llora de nuevo. Uno más con patineta pasa, agachado. El perrito sigue pasando. La chica está vomitando. Ambos se abrazan. Se quedan abrazados. Un trabajador de limpieza de la ciudad señala queda viendo. están recargados en un árbol. Pasa una pareja gay enfrente de mi.
He notado a muchas personas usando playeras de diversos equipos de fútbol, especielmanere en hombres y niños.
Termina el abrazo de ambos, la chica se trata de ir, el la toma del brazo y la regresa, ella lo ve de nuevo demasiado triste, se vuelven a abrazar. Ella se seca las lágrimas, el chico está más tranquilo. Ella llora mucho y lo vuelve a abrazar. Mi teoría se confirma: creo que están rompiendo su relación amorosa. Él está tratando de ser un poco más empático porque esta más tranquilo, ella llora mucho, lo mira a los ojos, estan muy cerca, parece que ella quiere un último beso de él, llora mucho, se abraza su estómago, mientras se acerca otra pareja a ellos. Él sigue platicando, ella lo sigue mirando tratando de buscar explicaciones, parece que no entiende lo que está pasando, le duele mucho y llora. Pasa otra chica con una bici frente a mi. Ella se acomoda su bolsa, aunque parece ser que le pesa menos ahora eso que el dolor que siente de dejar a esa persona. Por momentos se calma un poco, pero se abraza a ella misma mucho, como tratando de protegerse de lo que sucede. Pone cara de asombro, habla con el pero cuando habla no voltea a verlo tanto. Excepto cuando esta segura de lo que dice, ahí si lo mira a los ojos y espera una respuesta de su parte. Una pareja se sienta a lado mío. Mientras tanto, ellos siguen platicando.
Un niño toma un puñado de tierra cercano a donde están ellos, lo toma y lo deposita detrás de una escultura, sin saber que fue en ese mismo sitio donde la chica triste vomitó. La otra pareja cercana a ellos se aleja. Regresa el niño a tomar el puñado de tierra que puso en la escultura, lo tira donde lo tomo. Su papá no observó que hizo toda esa acción por ir en su celular.
Mientras, la pareja sigue hablando y la que estaba a lado de mi se retira. La chica de rojo voltea a verme ligeramente, yo volteo la mirada… se abraza mucho ella, se ve que no la está pasando bien obviamente. Se acerca una señora a venderles algo, ellos se niegan. La señora se acerca conmigo, no vendía nada estaba pidiendo dinero. No le entendí que me dijo pero no tengo para darle.
La chica triste trata de asimilar lo que está pasando…
El chico le da un beso en el cachete, ella trata de sonreírle, se abrazan y vuelve a llorar. Se aleja de el y viene cerca de mi. Tomaron rumbos opuestos, literalmente… ella hacía avenida Juarez, el chico hacia Av. Hidalgo. La chica se cruza la calle y está apresurada, va triste, se le nota en su caminar…se sienta en una banca del otro lado de la calle. Y terminada esta escena, yo me muevo porque el calor está horrible despues de 40 minutos sentado aquí.
La chica está sola, se suena su nariz, le pregunta algo a dos señoras que están a su costado. El perrito parece haberla seguido, ella solo lo acaricia ligeramente y suelta una ligera sonrisa. Esta ahí sentada, sin saber que hacer…solo observa hacia el frente y el paso de las personas, algo parecido a lo que hago yo. No se si acercarme…
La señora y su hija le dan algo y ella lo agradece. El perrito se acerca de nuevo, y ahora le hace más caso. Vuelve a perder su mirada…parece que come algo que le dieron la señora y su hija. Yo sigo de lado de la Alameda. Sigo sin encontrar sombra. Pareciera que faltan más árboles de este lado. El perrito se quedó sentado a un costado de ella.
Me uno al flujo de gente que camina hacia el Palacio de Bellas Artes por Avenida Juarez. Cambia la música. Del reggaetón pasamos a un danzón.
El tumulto de gente observa y graba con su celular. La fuente es testigo de su baile de salón. El santanero y su rumbear. Gozando del danzón en un espacio multicultural. Vestido de traje amarillo, el da una vuelta y grita de sabor. Ella está vestida de color morado, un vestido y aretes y collar. Mallas de encaje negro.
Aplauden quienes ven y dan su dinero.
Me dediqué a tomar un par de fotos. El señor observa y me sonríe. Hace un paso perfecto y me dice que le tome foto.
Una señora le comenta a su hija de la elegancia con que baila la pareja. Mucha gente observa el arte del danzón. Un señor se enoja porque observa y le tapan la vista, grita. El señor sigue bailando y platica de vez en cuando con su rumbera. Lo disfruta mucho. Me vuelve a decir que le tome foto. Le dice a su pareja que sonría. Ella tímidamente se voltea un poco. Mucha gente toma video. El señor reparte sus tarjetas y la gente las recibe con gusto. A las personas que les da dinero. Una extranjera se extraña por esto, y decide no aceptarla. Toma fotos y sigue su camino, no sin antes observar un poco. Escucho un comentario de un chavo que dice» es un arte bailar esa madre»
La gente se anima más y le aplaude. Gente extranjera se reúne y contempla. Así también la gente joven.
El aire hizo que la brisa de la fuente mojara a algunos de los asistentes a esta obra urbana.
Se escucha una sirena de ambulancia por la zona de eje central. Más fotógrafos llegan y mucha gente sigue su camino.
Testimonio: tenía muchas ganas de ser bailarín. Grabado en voz.
Dos perritos se encuentran y conviven
«Que bonito»
Después de casi media hora, me muevo hacia donde estaba inicialmente. La chica con la que cortaron ya no está. Sigo observando gente con camisetas del Cruz Azul, Pumas, Necaxa, España, Chivas, Ameroca, Tigres, Monterrey.
Observo a una persona de raíces orientales cubierta con una sudadera negra con este calor. Con lentes de sol y su gorro puesto.
Regreso a donde estaban Pachuco y Rumbera. El cansancio los ha alcanzado, y se sientan que contar el dinero que han recaudado en este día. La atracción vuelve a ser la fuente. Muchas personas queriéndose tomar fotos ahí. Un grupo de amigas pide que les tomen fotos mientras se suben a la orilla de la fuente. El agua los alcanza y las moja. se bajan desesperadas pero riéndose. Se escuchan los silbatos de los agentes de tránsito que acaban de llegar a agilizar el tránsito y la entrada al estacionamiento de Bellas Artes, que estaba la fila hasta donde yo estaba inicialmente y ahora ya está lleno el estacionamiento.
Llega el carrito de helados, y una pareja de extranjeros platican con él y le compran uno. Los niños se divierten con la fuente.
Pero llegan cuatro elementos de la policía a caballo, que tienen trajes como de charro y estacionan a sus caballos en este camino de la Alameda. Ahora estoy en una parte interna de ella donde hay más sombra. Pero pegado a la avenida Juárez. El policía saluda al de las nieves le dice «quiubole cabron, como ya vendes mucho ya no saludas» y el de las nieves le responde «nombre si le estoy saludando jefe». Se ríen y bromean. Son caballos cafés muy bonitos. La gente se acerca a observarlos y acariciarlos. Todos. La gente platica con los oficiales. Y así se van acercando a conocer a los caballitos. Incitan a uno a subirse y ahí va. Los niños se emocionan al verlo. Un chavi de 12 años aprox se sube. Los policías lo ayudan. Los policías me piden que les apoye tomándole fotos a un chico con su celular. Luego yo les pido autorización para tomarles foto y acceden. Son buenas personas los policías. Se llevan bien con el de las nieves y platican mucho. Los niños pequeños se acercan a los caballos mucho.
A lo lejos, se escucha una banda de guerra, del lado del Hemiciclo a Juárez.
Agradezco a los policías y a los caballos por las fotos.
Con eso, regreso con rumbo al Hemiciclo a Juárez. Camino por dentro de la Alameda y observo las fuentes, donde están niños jugando y mojandose dentro de ellas. Sigo caminando hata llegar al kiosco, cercano a la avenida Hidalgo. Me encuentro con un grupo de gente joven muy grande, que están haciendo una activación o algo así. Comienzan a reír y a gritar. Hacen el famoso grito de «puto». Me acerco a observar que hacen, mientras dentro del kiosco hay una clase masiva de bachata. Observo que son un grupo grande de jóvenes, al parecer bailarines, porque veo a varios de ellos practicando pasos. Pero no puedo preguntar porque recibo una llamada de mi amiga Milena, que iremos juntos a un concierto. Había llegado ya a la Alameda.
Concluyo mi periodo de observación del día.
