5 de marzo de 2020

6:00 pm

Este día vengo a la alameda y mi lugar de observación es frente a Bellas Artes, lo primero que llama la atención es una quinceañera a la que le están tomando fotos con un celular, mientras voy pasando, una turista le pregunta si puede tomar una foto, la toma y dice «Merci» por lo que puedo deducir que es francesa, es una mujer de más de 40 años, con algo de sobrepeso, cabello rubio corto y piel blanca con algunas arrugas, después de agradecer, esta se va. Nos sentamos mi mamá y yo y nos sentamos entre un Chico (A mí derecha) que lee un libro en voz alta y a mi izquierda, una pareja que se besan y abrazan, unos minutos después pasa un hombre con dos niños, habla en voz baja y dice a la pareja si le da para un taco, ellos se niegan y sigue con nosotros, mi mamá también se niega. Después, la pareja se va. Con el hombre a mi derecha llega otro hombre llega, se abrazan y le dice que pensaba que iba a llegar antes. Platican un poco y se van. Frente a nosotras pasa un grupo de jóvenes con una estampa en las playeras de color azul y son guiados por un padre, que siguen derecho. Detrás de ellos llega otro grupo que lo encabeza una mujer con una «paleta» de madera que dice Tours centro histórico y se detienen frente a nosotras con vista a Bellas Artes. Después llega el fotógrafo de la quinceañera, está se para frente a Bellas artes y el fotógrafo comienza a tomarle fotos, entre el tour se pueden es u jar unos datos que habíamos escuchado antes, «Se dice que después del terremoto hubieron varios edificios y que se veía el empolvado» la mujer pregunta si están listos para seguir caminando y todo avanzan. Una familia se para frente a nosotras, lo que parece ser mamá, papá, abuela e hijos. La quinceañera se mueve por la plaza hasta que se pierde de mi vista. Un hombre parte de la familia toma la fotografía, luego hacen intercambio de celular con el hombre que estaba con el resto de la familia. Un hombre de la tercera edad se sienta a mi derecha y observa a la familia, después de un rato toma su celular, la familia ve la fotografía y siguen caminando. Una chica en patines pasa «rodando» con su mucho la en la espalda. Un hombre pasa con una bicicleta que está separada solo un par de centímetros del suelo y el hombre está casi recostado. Los boleadores se ubican a la derecha, alrededor de 8 hombres de distintas edades, desde chicos, hasta grandes, uno de ellos pasa frente a mi con un billete de $20 enrollado en la boca y sigue caminando. A mi izquierda una chica rubia, delgada y de ojos azules se sienta con un cigarro en mano, usa unos jeans negros y una blusa con una frase en inglés. La chica de los patines vuelve a pasar pero en sentido contrario. Un hombre mayor de setenta años pasa con una guitarra en mano y mira con una sonrisa inquietante a la chica de ojos azules, ella está sentada en pose de flor de loto. Un hombre pasa vendiendo cigarros pero no hace contacto visual y se va. Antes de irnos siento una mirada pesada mientras veo el teléfono, levanto la cara y miro al frente, un vago me mira fijamente con el ceño fruncido, mientras se aleja, yo bajo la mirada, volteo al piso y lo vuelvo a ver para comprobar que el sigue volteando pero esta vez sonríe y se despide.  Las luces moradas ya iluminan Bellas Artes, ya que el sol ya se ha ocultado y nosotras nos vamos. Mientras salimos del estacionamiento nos encontramos con el borrachito de la última vez que ahora está sobrio y abre el paso a los autos que salen del estacionamiento.

1 de marzo de 2020

6:47 pm

El día de hoy me acompaña mi mamá, decidimos sentarnos junto aún barandal del estacionamiento ubicado frente a Bellas Arte con vista a una cápsula del tiempo que será abierta en 2110. Puedo decir que hoy hay mucho más movimiento que el resto de los días. Para empezar, a pocos metros de mí se encuentran haciendo un show y cantan música popular y ameniza a la gente, el sonido de «La Ruana» se mezcla con un trío que en comparación a los chicos con el micrófono, no tienen nada de gente. A mi izquierda se encuentra una pareja de aproximadamente veinticinco a treinta años, la chica usa tinte rubio y carga una bolsa de tela naranja. Los niños se suben en la cápsula para ver mejor el show, a los pocos minutos la chica le pregunta al chico si ya se van el chico dice que sí pero que le deje tomar una foto. A mi derecha hay una niña con un papalote y a su alrededor pasa un niño con patines, una niña con una avalancha y otra niña con patines. Entre los niños y yo hay un para de chicos que dan vueltas en patinetas. Uno de ellos se frena en seco y asusta a unos turista de la tercera edad que pasaban por el lugar.

Un hombre con playera azul pasa riéndose solo y haciendo una seña o señal al cielo. Uno de los niños que juegan sobre la cápsula se cae de esta porque su dinosaurio de juguete cae al suelo, cae de aproximadamente un metro de alto pero se levanta rápido y vuelve a la piedra, pocos minutos después aparece un hombre que parece su papá, le habla y el niño le pregunta ¿Ya nos vamos? El dice que sí y lo carga en sus hombros, ambos se van con dirección a la librería Porrúa. Respecto a los animadores, algunas personas los ven y siguen de largo, mientras que otros sí se detienen y se ríen un rato, veo por lo menos tres celulares que se alzan entre la gente, que indican que están grabando el show. A mi izquierda una pareja se abraza, la mujer parece mayor que el chico pero no por mucho, se toman de las manos y siguen caminando. Un hombre de aproximadamente cuarenta años pasea a dos perros tipo French poodle pero muy esponjosos, uno con una correa azul y otro con una correa rosa y un moño verde en la cabeza. A mi izquierda sobre la cápsula un hombre de más de cuarenta años se sienta, pone un agua simple y una red cola a su lado, primero se toma una selfie y luego una mujer le toma una fotografía, después la mujer se sube a la cápsula y el hombre le toma la fotografía, ella sonríe y posa, el hombre le muestra la fotografía y ambos ven al horizonte con dirección a Sears. A mí izquierda y a chica de no más de quince años usa un short de mezclilla una blusa negra y sobre esta una camisa a cuadros y un gorra con estampado militar, al parecer habla por teléfono y sostiene los audífonos entre los dientes, se da vuelta y puedo notar que usa un rosario que le llega a la altura del ombligo. El hombre y la mujer a mi izquierda sigue en su proceso de tomar fotos (El hombre a la mujer). Frente a mí hay un poste de luz con una base cuadrada, un niño gordito intenta brincar a esta y se cansa, luego empieza a correr pero muy lento y parece que se esfuerza mucho, una niña con un overol de mezclilla se le acerca, le dice algo y sube a la cápsula, el niño la intenta alcanzar pero va muy lento, bajan de la cápsula y se persiguen por la plaza. Mi mamá y yo decidimos que es tarde y es un largo viaje a casa, así que caminamos con dirección a Sanborns por un agua. Mientras caminamos, nos topamos con el hombre de playera azul que reía y hacía señas o señales al cielo se encuentra en el lado contrario del barandal y comprendo el motivo de sus acciones veo con asombro cómo rellena la mitad de un refresco de tipo sangría con una botella de tonayan o alguna bebida barata, sin cuidado a que se derrame;cuando este se acaba lo lanza por los aires sin cuidado y ríe, un oficial se acerca y le dice algo, este toma su botella con su improvisado cóctel y ríe mié tras de aleja del oficial. Mi mamá y yo nos acercamos a la esquina para cruzar la calle y yo volteo para dar un último vistazo al hombre en estado de ebriedad quien se acercó a una pareja que se ríe por la conducta del hombre.

Sábado 29 de febrero de 2020

4:10 p.m.

Este día me encuentro de nuevo en la Alameda, son las 4:10 de la tarde y esta vez me encuentro con mi chico acompañándome, llegamos y decidimos sentarnos en una banquita de los pasillos entre los jardines, elegimos una parte en la que nos hay tanta gente estática y todos caminan a distintos lados.El sol está comenzando a bajar y el atardecer se avecina. Nos sentamos y comenzamos a observar, lo primero que veo es una pareja que se sienta en una banca contraria el chico está sentado en la esquina izquierda, el chico toma su celular y lo levanta para que la chica no lo tome, la chica (sentada) sube una pierna y la pone sobre la pierna derecha del chico, ella se estira y se ríen, él al parecer le dice algo, baja el celular y deja que la chica vea el celular. Una señora de baja estatura viste una blusa de mangas rojas y un Chaleco blanco con una bolsa blanca en las manos. En el basurero que está frente a nosotros sale un vago que se asoma al bote se ríe, una familia pasa, lo ve, voltea rápido y camina más rápido, el vago se recarga en el bote y se va al lado contrario que la familia. La pareja cambia de posición la chica se recarga en las piernas de su novio y ven algo el el suelo, el chico pone su dedo en el suelo y ambos miran con atención, un hombre que perece más de cincuenta años, camina, los observa con confusión, voltea la cabeza, frunce el ceño y sigue caminando. Volteamos un momento atrás porque escuchamos un ruido y resulta que es una rata gris bastante grande que corre en lado contrario, volvemos a voltear y un hombre de más de 40 años pasa con unos chicharrones con salsa y sigue caminando. Un hombre pasa caminando con su hijo y el niño habla por teléfono con quien podría ser su mamá porque él niño dice «Al ratito nos vemos en la casa» y por el teléfono se alcanza a escuchar una voz aguda. Dos hombres pasan caminando, uno de los hombres lleva a una niña con coletas de la mano y el otro camina del otro lado de la niña pero sin verse. Volvemos a voltear detrás de nosotros y veo de nuevo a la rata que camina en nuestra dirección, levanto mi mochila por si hay la necesidad de correr por la rata, sigo observándola y se acerca a algo que no logro identificar qué es pero la rata se lo come y se queda ahí un rato. Volteo a ver a la pareja y ya están sentados uno a lado del otro 

Alameda Central

Pasan un hombre una mujer y un niño de aproximadamente 7 años, lo curioso de esta familia es que el padre usa un parche en el ojo izquierdo. Volteo a ver pantalla para escribir esto y cuando regresó la mirada, la pareja ya no está y en su lugar está una señora con ropa deportiva y una chamarra de pants saca su celular y comienza a verlo mientras cruza la pierna. Una señora con blusa amarilla y chamarra negra persigue a su hija y serie mientras una ve a a la otra mientras rodean el árbol, volteo y hay un hombre con playera azul y una chamarra negra en mano que se ríe y hace una especie de «Toreo» con la mujer y la niña, se persiguen y ríen. La mujer guarda su celular y saca su monedero y lo balancea entre sus manos, la mujer voltea 6 ve un momento a la familia correr, la mujer se recarga en una de las bancas y pareciera que espera algo, se sienta bien de nuevo pone agacha la cabeza y pone sus manos en la nuca, vuelve a sacar su celular. La familia sigue corriendo y se divierten, el sol se comienza a ocultar y nos preocupa estar en la zona en estas horas así que tomamos la decisión de irnos antes de que oscurezca y debido a la inseguridad, nos vamos. Mientras nos levantamos volteo detrás de nosotros y la banca hay un zapato negro de vestir tirado en el pasto.

Jueves 27 de febrero 2020

4:31 P.M.

Este día me ubiqué en una posición distinta a la pasada, acompañada de mi compañero Israel, decidimos sentarnos en una de las banquitas de cemento alrededor de una fuente de Tritón, el sol no tiene una intensidad tan fuerte como la vez pasada y da unos matices interesantes de luz y sombra en los árboles y el lugar, las jacarandá están mucho más floreadas que la última vez y ofrecen con su color mayor vividez al espacio. Lo primero que llama mi atención es una pareja de adultos mayores de 50 años que se están besando en la esquina izquierda de la banca, se abrazan y se besan sin inmutarse por las personas a su alrededor. Un hombre duerme en la banca contraria con su sudadera cubriéndose la cabeza y recargando está sobre su mochila. Un hombre y una mujer están sentados a mi derecha, la mujer toma en un vaso de unicel alguna bebida, la mujer dice una frase que me llama la atención «Es que eso es lo que le enseñaron a ella, que el hombre debe de ser fuerte debe de proveer» el hombre responde «Pus sí» y luego pregunta «¿Y si la engañaba? » a lo que ella responde que sí «Si ella siempre me contaba todo wey y con detalle», un hombre interrumpe su plática. Usa una playera del equipo de fútbol Cruz Azul y un arete en forma de esfera, se acerca con la cara y los brazos mojados y le pide el recipiente de agua a la chica, ella contesta que ya no tiene, toma el vaso y extiende la mano con este mientras lo mueve para demostrar que está vacío, el hombre lo toma y dice «Así, no importa» y se va. A mí me pone nerviosa el hombre y escondo mi celular, cuando este se retira mi compañero dice «No te preocupes, estoy yo» yo le contesto que sí pero ulya soy as. La pareja a mi lado derecho parece menos despreocupada ya que el hombre que estaba parado frente a la mujer se acerca aún más y se restriega en ella. Minutos después siguen hablando y la mujer eleva su voz de tono y dice «Los hombres en la casa y las viejas a trabajar», después saca una cajetilla de cigarros de su bolsa y toma uno, dice «Este puto cigarro es como mi dieta de que no puedo cerrar el hocico». La gente que pasa se le hace extraño ver a la pareja y se toma un tiempo para analizarlos y luego seguir con su camino, el hombre se sienta junto a la mujer siguen un tiempo más así y luego comienzan a platicar. Los barrenderos del parque se acercan a limpiar una mancha en el suelo con agua con jabón, se mueven alrededor de la fuente y limpian debajo de donde está dormido el hombre. Una mujer se me acerca y pregunta si puede realizar una encuesta, yo acepto y pregunta si consumo algún producto como Maru han, Nissin, etc… Yo me niego (Ya que casi nunca consumo sopas instantáneas, si acaso una o dos veces al año) ella me pregunta mi edad, le contesto, me dice que gracias y se va. Más gente comienza a juntarse alrededor de la fuente, un grupo de seis chicas que se toman fotos y se ríen entre ellas. Un chico aparece y habla por teléfono a lado de las chicas mueve el pie en señal de nerviosismo, sigue con su charla en el teléfono y en momentos se acerca o se aleja de ellas, después de unos cuantos minutos, se van. Los barrenderos vuelven y limpian el jabón que habían echado antes, para ahora sí quitar la mancha. Ya pasadas las horas, comienza la puesta de sol y este va bajando hasta que desaparece de las copas de los árboles.

Martes 18 de febrero 2020

2:30 P.M.

Me encontraba en la Alameda central dispuesta encontrar un punto en la zona para poder comenzar visualizar todo lo sucedido a mí alrededor. No estaba sola en dicha observación, mi mejor amigo se decidió por acompañarme para ayudarme a mantenerme atenta y espabilada el resto del día.

Encontramos un buen lugar a la sombra de la columna lateral izquierda del monumento a Juárez, nos sentamos junto a unos jóvenes de más o menos veinte años. Mi mejor amigo abrió su mochila y sacó unos cuantos caramelos y frituras, los pusimos en el suelo.

Lo primero que veo cuando llegamos es un travestí con unas medias de red que caminaba desde la fuente hacia la avenida, pasaron unos minutos para que comenzaran a pasar más personas. Una señora mayor de treinta  años caminaba con dos niñas de uniforme de la mano. El turibus se detiene sobre la avenida y el la parte superior se encuentran no más de siete personas de piel blanquecina. Una mujer con el ojo izquierdo lastimado se acerca a la pareja a mí lado izquierdo y dice unas palabras casi imperceptibles; usa una blusa rosa intenso, unos pantalones caqui, unos tenis percudidos, el cabello recogido y sobre este una gorra de mezclilla, extendió el brazo con lo que parece una alcancía con forma de tortuga y dice las siguientes palabras: “No me da una monedita para pagar mi renta es que no me alcanza”, los chicos se niegan, la mujer se acerca a nosotro pero mi amigo se niega de igual forma. 

Monumento a Juárez

Un hombre oficinista caminaba con una bolsa de papel de Burguer King va en rumbo contrario de la mujer. La vista se queda vacía por un momento, dos hombres se nos acercan de forma acelerada, empieza a explicar, uno a la pareja, otro a mi amigo y a mí, que no han comido y que si les podemos dar para un taco, mi amigo solo asiente con la cabeza y le da unos cuantos pesos, el hombre se percata de los dulces en el suelo, me pide uno, se lo doy y despues me pide otro, se lo entrego y ambos se van. Un grupo de tres hombres y una mujer con ropa deportiva charlan mientras caminan en dirección a plaza Juárez, en dirección opuesta unas chicas de entre quince y diez y siete años caminan tomadas de la mano, una usa una falda de mezclilla y unos zapatos con estampado de sandía. Un oficial paseaba alrededor, golpeó levemente un poste de luz con su puño y siguió caminando. Un grupo de tres hombres de traje con gafetes caminan mientras el más jóven pregunta “¿Si nos vemos el viernes?” los otros dos hombres asienten con la cabeza y hacen ademanes con las manos. Las personas de ropa deportiva regresan pero esta vez con  cuatro vasos de Starbucks, siguen su camino por donde llegaron la primera vez. Dos hombres y una mujer hablan en ingles, traen mochilas y usan ropa cómoda como shorts y leggins, así como sombreros pesqueros, toman fotografías. Un hombre de camisa blanca desfajada, jeans, tenis y una gorra roja de gobierno se acerca y habla directamente para los chicos a mi lado y para nosotros, empieza con un discurso en el cual nos pide dinero ya que, lo necesitan para el auxilio de una niña de la calle que habían atropellado cerca de su casa en Tepito, el discurso dura poco más de 3 minutos, todos le damos dinero, él agradece y se marcha. Unos minutos después la pareja a nuestro lado se retira. 

Dafne Rodriguez

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