Me encontraba en la Alameda central dispuesta encontrar un punto en la zona para poder comenzar visualizar todo lo sucedido a mí alrededor. No estaba sola en dicha observación, mi mejor amigo se decidió por acompañarme para ayudarme a mantenerme atenta y espabilada el resto del día.
Encontramos un buen lugar a la sombra de la columna lateral izquierda del monumento a Juárez, nos sentamos junto a unos jóvenes de más o menos veinte años. Mi mejor amigo abrió su mochila y sacó unos cuantos caramelos y frituras, los pusimos en el suelo.
Lo primero que veo cuando llegamos es un travestí con unas medias de red que caminaba desde la fuente hacia la avenida, pasaron unos minutos para que comenzaran a pasar más personas. Una señora mayor de treinta años caminaba con dos niñas de uniforme de la mano. El turibus se detiene sobre la avenida y el la parte superior se encuentran no más de siete personas de piel blanquecina. Una mujer con el ojo izquierdo lastimado se acerca a la pareja a mí lado izquierdo y dice unas palabras casi imperceptibles; usa una blusa rosa intenso, unos pantalones caqui, unos tenis percudidos, el cabello recogido y sobre este una gorra de mezclilla, extendió el brazo con lo que parece una alcancía con forma de tortuga y dice las siguientes palabras: “No me da una monedita para pagar mi renta es que no me alcanza”, los chicos se niegan, la mujer se acerca a nosotro pero mi amigo se niega de igual forma.
Monumento a Juárez
Un hombre oficinista caminaba con una bolsa de papel de Burguer King va en rumbo contrario de la mujer. La vista se queda vacía por un momento, dos hombres se nos acercan de forma acelerada, empieza a explicar, uno a la pareja, otro a mi amigo y a mí, que no han comido y que si les podemos dar para un taco, mi amigo solo asiente con la cabeza y le da unos cuantos pesos, el hombre se percata de los dulces en el suelo, me pide uno, se lo doy y despues me pide otro, se lo entrego y ambos se van. Un grupo de tres hombres y una mujer con ropa deportiva charlan mientras caminan en dirección a plaza Juárez, en dirección opuesta unas chicas de entre quince y diez y siete años caminan tomadas de la mano, una usa una falda de mezclilla y unos zapatos con estampado de sandía. Un oficial paseaba alrededor, golpeó levemente un poste de luz con su puño y siguió caminando. Un grupo de tres hombres de traje con gafetes caminan mientras el más jóven pregunta “¿Si nos vemos el viernes?” los otros dos hombres asienten con la cabeza y hacen ademanes con las manos. Las personas de ropa deportiva regresan pero esta vez con cuatro vasos de Starbucks, siguen su camino por donde llegaron la primera vez. Dos hombres y una mujer hablan en ingles, traen mochilas y usan ropa cómoda como shorts y leggins, así como sombreros pesqueros, toman fotografías. Un hombre de camisa blanca desfajada, jeans, tenis y una gorra roja de gobierno se acerca y habla directamente para los chicos a mi lado y para nosotros, empieza con un discurso en el cual nos pide dinero ya que, lo necesitan para el auxilio de una niña de la calle que habían atropellado cerca de su casa en Tepito, el discurso dura poco más de 3 minutos, todos le damos dinero, él agradece y se marcha. Unos minutos después la pareja a nuestro lado se retira.
Esta es la primera entrada de mi nuevo blog. Acabo de empezar a escribir este nuevo blog. ¡Mantente al día para leer más entradas! Suscríbete a continuación para recibir notificaciones cuando publique nuevo contenido.
Son las 13:30 horas. El día está un tanto nublado pero se empieza a despejar. Se percibe un clima fresco, no hace calor, y el aire está un poco frio en la sombra. Llegué a la Alameda por el metro Hidalgo. Al salir, fui caminando y me fui encontrando con varias observaciones. Una pareja homosexual estaba jugando a mojarse en la fuente que esta saliendo del metro. Posteriormente, en una de las fuentes cercanas a la estación, me di cuenta de que varias personas estaban haciendo encuestas a quienes estaban sentados en las bancas, se veían como personas muy amables. Al seguir caminando por los pasillos centrales, cruzó otra de las fuentes y me percato de que está más sola. Un fotógrafo hace arte con su cámara y la fuente. Continuo mi camino y a lo lejos veo a la Policía montada a caballo y comienzo a escuchar el sonido de un tambor; a medida que avanzo, me doy cuenta de que está una persona con un tambor sentado en una banca, tocando y cantando una canción estilo africano. Sigo avanzando hacia el Palacio de Bellas Artes y me doy cuenta que hay varios policías platicando con dos personas, quienes discuten de forma airada, los policías observan y toman nota de la situación. Llego al Palacio de Bellas Artes, en su costado derecho viéndolo desde la Avenida Juarez, de frente. Me siento en una banca de piedra, y tengo enfrente el monumento a Beethoven. Este costado del Palacio es muy transitado porque esta la entrada del metro, entonces el flujo de personas es mayor que en el otro extremo de la Alameda. Escucho música y me percato de que están un grupo de jóvenes viendo a un par de chavos cantando y realizando una batalla de freestyle rap. Se acerca una señora con una chava que estaba a mi lado, comienza a hacerle platica y de repente le dice que está vendiendo dulces para poder sustentar sus gastos y los de su familia; comienza a mencionarle los productos que trae guardados en una maleta y hubo un diálogo que me llamó la atención y me dio risa: «traigo pelones y no de hospicio». La chica le compra dos dulces y la señora se retira, agradeciéndole de forma amable. Pasa un grupo de jóvenes numeroso frente a mi y un niño con una patineta los detiene y les dice: «buenas tardes amigos. disculpen las molestias que les vengo ocasionando, solo quiero pedirles su apoyo con una monedita para poder comer algo.» Los jóvenes se niegan y el niño sigue con su camino en patineta, le sigue otro niño atrás de el igual con una patineta. Me acerco un poco a ver las batallas de freestyle rap y me percato que es todo un arte de la improvisación, que los jóvenes que lo hacen se esfuerzan por encontrar las palabras que rimen, no perder el ritmo, y contestar lonque la otra persona les dice. La audiencia mira sumamente asombrada y vitorea una buena rima, todos son jóvenes. Se la pasan bien. A medida que pasan los minutos, me percato que en esta hora y en este lugar, es donde más población de jóvenes he visto en la Alameda, caminando sobre todo en el pasillo que conduce al metro. Hay una pareja en la que el hombre está tocando y abrazando las nalgas de su pareja, mientras ella está sentada encima de él. Se besan. Se levantan, con otros amigos, y se retiran. Hay un bolero viejito sentado en el sol con una chamarra y se abraza a él mismo, pareciera que tiene más frio. Sito observando a muchos jóvenes pasar y la mayoría van sonriendo o riendose. Los asistentes a la batalla de rap aplauden un momento y se ríen. Un grupo de extranjeros pasa y se detienen para tomarse una selfie con el Palacio de fondo, cuando se preparan para hacer la foto, pasa un señor atrás de ellos y levanta la mano con el símbolo de amor y paz y sonríe. Los extranjeros se esperan a que pase, el señor pasa y después ellos toman la foto. Otro extranjero de origen oriental llega al monumento de Beethoven con su cámara profesional en mano, un lente de gran tamaño y toma fotos del monumento. Pasa un vago muy cerca de mi, se me queda viendo y lo ignoro. Luego le pregunta a una pareja que está a mi costado izquierdo, si les puede dar dinero, ellos se niegan y el avanza. Está algo sucia su ropa y parece que tiene una mona en su mano. Unos señores se detienen a observar el freestyle rap por un momento, hacen gestos extraños, como de no entender lo que pasa, y siguen su camino. Dos amigos se encuentran y se saludan, uno le dice «carnal, que pedo, como va a estar el asunto?» Y el otro responde «no pues me dijo el jefe que tu solo llegarás y ahorita después me tocaba a mi» y le respondió el otro «sale mi compa entonces ahorita te wacho arriba» y finaliza el otro «sobres carnal, suerte» y siguen su camino. después, me percato de que uno de ellos está aquí ofreciendo los servicios de las terrazas/centros nocturnos en Avenida Juárez y en la calle de Madero, donde puedes beber. Dura muy poco aquí y se retira hacia el Palacio de Bellas Artes. Una mujer posa y señala hacia la escultura de Beethoven, y su amiga le toma la foto con su celular. Bromean por su pose y se van riéndose. Escucho a lo lejos un grito al unísono de una multitud y música. Me voy a averiguar que es. Llego a un costado del Hemiciclo a Juarez, del lado de la avenida Juarez, enfrente de la Plaza Juarez. Mientras venia para acá, me di cuenta que había un par de parejas extranjeras de la tercera edad que estaban tratando de tomarse fotos con sus cámaras profesionales en una de las fuentes. Me siento en una banca, y me doy cuenta que el ruido viene de las terrazas que antes mencionaba, y hay un gran flujo de gente joven ingresando al recinto. Se escucha que gritan porque el DJ regala «shots» a «la mesa más prendida» a «las mas gritonas», mientras la música de reggaetón, la de moda, suena en los altavoces. Abajo, muchos jóvenes se reúnen en círculos para decidir si ingresan ahí o a donde van a ir a beber. A pesar de ser jueves, hay bastantes personas. El tráfico se intensifica a esta hora en la Avenida y suenan más claxons de carros. Volteo a ver a más jacarandas del piso, y aquí veo a más personas vestidas con traje, probablemente porque esta cerca la Secretaria de Relaciones Exteriores. Luego de observar todo esto, termino las anotaciones de esta ocasión y me retiro. Mientras regresaba al metro, me di cuenta de una familia que estaba en uno de los jardines de la Alameda. La mamá estaba cubriendo con una chamarra a su hijo, y después me di cuenta que era porque el niño iba a orinar en el árbol
Son las 16:30. El cielo está algo nublado, y el termómetro marca 27°C. Se siente un clima ajetreado de nueva cuenta en la Alameda, pues es fin de semana. Estoy frente a otra fuente ubicada más al costado de la Av. Hidalgo, frente al edificio del SAT. y la más cercana al metro Hidalgo. Hay muchos niños jugando en esta fuente, están completamente empapados, mientras sus familias cuidan de ellos. He visto pasar hoy en particular a muchísimos patinadores, y creo que es porque detrás mío hay como una mini escuela de patinaje. Escucho diferentes sonidos y canciones. Se acerca un señor con una bocina a todo volumen con una cumbia, y se aleja caminando. Pasan unas personas bien vestidas, y observo que llevan folletos con lecciones sobre Dios. Una señora pasa frente a mi y platica con su acompañante, sobre los niños que están en las fuentes y cuestiona si no les dicen nada, se aleja y no escucho respuesta del acompañante. Pasa una pareja con cámaras fotográficas profesionales y sombreros de Mario Bros y Luigi. Hay dos niños recostados en el suelo de la Alameda, están hasta descalzos mientras se acercan con sus padres. Las familias mientras tanto, cuelgan la ropa en las bancas de la Alameda como si fueran tendederos de casa. Un niño de los que están en la fuente toma su pistola de agua y comienza a disparar a la escultura que está en la parte central de la fuente. Llegan un grupo de payasos a esta fuente y parece que están buscando un lugar donde realizar su show, es idóneo porque hay muchos niños aquí. Una de ellas comienza a separarse y se acerca a una familia. Se sienta con ellos y le dicen que ya se tomaron fotos con ellos, unos de sus acompañantes se rie y le dice «eso te pasa por payasa», y la familia se empieza a reir. Luego, su hijo se acerca y veo que lo empiezan a regañar por algo. Los payasos se quedan parados al otro costado de la fuente. Uno de ellos corre hacia un jardín con un niño chiquito y le regalan un dulce. Al fondo, un señor viejito está hablando con una pareja de jóvenes que prestan atención, pero como dándole el avión. La chica se ríe un poco, pero el señor viejito parece muy concentrado y emocionado de lo que está hablando, por sus gestos y sus ademanes. La pareja se abraza ligeramente. Frente a mi, un papá carga a su hijo tratando de amenazarlo de que lo va a aventar al agua, el niño se enoja y forcejea con el y le dice «no traigo el telefono»; su papá lo suelta y el niño se aleja enojado. El señor viejito se aleja de la pareja de jóvenes. Se acerca una familia todos con playeras del América a la fuente. Los niños se ríen y se divierten bastante, despreocupados. Se acercan tres chavos pero vestidos con shorts de mujer, aretes y cabello pintado. Pasa un chavo con su cámara profesional a fotografiar la fuente. se acerca una señora con pelo canoso a el y le dice algo. El esta muy concentrado tomando las fotos del chorro de agua. Una pareja que estaba cerca de la fuente se nota interesada por la labor del chavo. Pasa una chica drogada, y otros dos chavos también drogandose con Mona. Ellos se alejan pero ella se queda aquí. Un niño ve a una ardilla y comienza a corretearla. Una señora va por un niño y lo jala de la fuente para que no se meta, el niño insiste y la señora le pega ligeramente para que entienda que no, y se lo lleva. La chica que se droga se mueve torpemente y voltea a verme. Luego voltea de nuevo y se empieza a reír sola y dice unas cuantas cosas que no se le entienden nada. Me muevo de lugar. Mientras camino entre los jardines de este lado de la Alameda, me doy cuenta que hay muchas parejas que gustan estar recostadas en el pasto y en los árboles. Me muevo hacia la fuente que está a espaldas del Hemiciclo a Juárez. Una glorieta que está mucho más amplia que todas las demás. El flujo de gente y de movimiento aumentan bastante. Hay vendedores ambulantes, otra mini escuela de patinaje, pero hay menos niños jugando en la fuente. Hay un señor con traje y (el sombrerito que usan los judios) con su biblia en la mano, predicando acerca de la religión que profesa, aunque casi nadie le hace caso. Hay un chavo con patineta tratando de hacer trucos pero se cae un par de veces y mejor se retira. Hay una pareja sentada en la fuente que están vestidos con los mismos jerseys del equipo de béisbol Dodgers de los Angeles. El señor que predica su religión da vueltas alrededor de la fuente predicando. El ruido del edificio de Plaza Juarez donde están las terrazas para beber y hacer fiesta, se escucha bastante fuerte, se escucha música de todo tipo. Escucho una sirena de patrulla ir a toda velocidad. El chavo de la patineta regresa a hacer un truco pero vuelve a fallar y se toca el tobillo, mientras se aleja en la patineta. El predicador sigue caminando leyendo los pasajes de la Biblia y alzando su mano izquierda. Volteo a ver a los árboles y me percato que empiezan a florecer las jacarandas. Llega un grupo de personas con una bocina muy grande y empiezan a poner cumbia del acordeón de los angeles azules. Ellos no han hecho nada y varias personas que van pasando hacen pasos de que empiezan a bailar mientras caminan. Mientras siguen pasando los chavos de las patinetas haciendo trucos. Ahora si ese grupo de personas, comienza a bailar. Pasan un grupo de personas vestidas de negro, conocidos como «darketos» pasan tres jóvenes con un celular, tripie y micrófono. Un señor comienza a aplaudirle al ritmo de la música a su bebé. Las personas comienzan a juntarse a ver a las personas bailar. Pasan un grupo de cuatro extranjeros con su cámara en la mano y comienzan ver con asombro como bailan. Una de ellos empieza a hacer pasos de salsa. El predicador empieza a decir «que Yeshua tenga compasión de ti, que viniste a poner tu música mundeña. Hoy ries, pero mañana imploraras al señor por este pecado» y señala a ese grupo. Ahora el grupo baila salsa con compás de 3. Son una mezcla de jóvenes con personas adultas de aproximadamente 20 a 50 años Sonrien bastante y disfrutan el baile. A su costado, esta otra chica bailando mientras otro la graba. La chica está en vestido rojo y tacones negros. La gente se acumula en mayor cantidad a ver el baile. Un señor silba muy fuerte para llamar a su hijo, y el niño llega corriendo hacia su papá. La señora con vestido rojo se mueve de lugar. Un grupo de jóvenes recostados en el pasto del jardín ven como ahora bailan bachata. Algunos cantan la canción en voz baja. Pasa el predicador y vuelve a gritarles algo a este grupo de bailarines, mientras más gente se acerca. Muchos aplauden. Algunos en pequeño bailan. La gente aumenta mientras el sol se va escondiendo cada vez más. Suena la canción de «La Rebelión» de Joe arroyo, un clásico en las fiestas de México y muchos la reconocen y la comienzan a cantar y a bailar ligeramente. Una pareja se acerca a la pista de baile en que se convirtió en este lado de la Alameda. Una señora vendedora ambulante se acerca a ofrecer sus productos. Suena la cumbia poder y el baile saltado comienza. Un baile que ha sido adoptado de la parte sonidera de la ciudad. Un señor homosexual que viene con el grupo está en busca de pareja hombre, pero va con parejas heterosexuales y li rechazan. Luego con unas extranjeras que de cierta forma son muy serias e igual lo rechazan. después, comienzan a grabar. Cadetes del Penthatlon jovenes comienzan a bailar en el jardín. Por fin el hombre homosexual logro agarrar una pareja de mujer extranjera. Más gente se va uniendo al baile de esta canción. El sol cae y los bailarines seguirán en esta fiesta improvisada y callejera. Por hoy, termino mi observación.
Son las 16:30 de la tarde. Estoy acompañado de mi compañera Dafne Rodriguez. Hace menos calor que en las otras dos ocasiones que he venido. Estamos en la sombra y el clima es agradable. El termómetro marca 23°C y el cielo está despejado. En esta ocasión, nos ubicamos en una pequeña glorieta, enfrente de una fuente que tiene al centro la escultura del dios Poseidón. Lo notas por el tridente que tiene. A mi costado, se encuentra una pareja de novios de alrededor de 50 años, están muy cerca platicando, y besándose mucho. El hombre está encima de la señora que está sentada, se le acerca mucho y casi casi la aplasta. A nuestro costado derecho, parece una pareja de amigos platicando muy tranquilos. A ellos se les acercó un vago, pidiéndoles su agua, ellos se la regalan aunque ya no tenía mucho. Se acercan unos trabajadores de limpieza de la ciudad de México y observan el piso que está sucio de algo, se ponen a analizar como limpiarlo, y al mismo tiempo observan curiosos a la pareja de novios de nuestro costado, y se ponen en acción. Uno de ellos echa agua y jabon desde donde estamos nosotros hasta la fuente, mientras el otro talla. Tres cubetazos de agua bastaron para limpiar esta parte del piso, posteriormente el que aventaba el agua, comienza a tallar también. Al fondo, otra compañera suya barre con las escobas de madera. Terminan su labor de este pedacito de suelo, y se retiran; dejaron en el suelo una colilla de cigarro. El hombre de 50 años se retira de encima de su pareja y se sienta y comienza a platicar. Pasan dos chicas corriendo, llevaban un gafete de trabajo. Un chico con bicicleta está sentado en la orilla de la fuente, con una mochila. Más a la derecha, en otra banca, esta otra pareja de novios de aproximadamente 25 años, el chico muerde a la chica jugando y ambos se ríen, el chico la abraza y siguen jugando. Enfrente de nosotros, un chavo se toma una foto en la fuente, parece que es su mamá con la que viene. En la banca de nuestro costado derecho, también está un hombre que se queda dormido. Pasan un grupo de amigos con patinetas y un ciclista a toda velocidad. Hay varias personas usando el celular. A pesar de que pasan varias personas, el flujo es menos constante que en fin de semana, y el ambiente se respira mucho más tranquilo; hay menos movilidad y es más fácil escuchar el ruido de la fuente aventando agua. Es curioso que a pesar de ser entre semana, el trafico de avenida Juarez es ligero. Casi no he escuchado claxons y no se ven embotellamientos. El viento sopla fuerte por un momento y siento un poco de la brisa de la fuente. Se acerca una mujer de aproximadamente 35 años a mi compañera Dafne a querer hacerle una encuesta sobre sopa instantánea, pero al negarse mi compañera de consumir eso, se retira, y busca a otra persona para encuestar. Se escucha una ambulancia al fondo que va sobre el Eje Central. Pasa un grupo de amigos y amigas que empieza a jugar un poco con el agua de la fuente a mojarse, pero es muy leve. Tanto la pareja de la banca de nuestro costado derecho como el hombre que se estaban quedando dormidos, se retiran. Escucho gritos de niñas frente a nosotros pero en la siguiente fuente, y me percato de que se están mojando en ella. Se divierten bastante. Corren hacia esta fuente y se van para nuestra espalda. Otro grupo de amigas se toma fotos enfrente de nosotros. Y un grupo de amigos de como 16 años está sentado en la orilla de la fuente. Uno de ellos se levanta y moja a todos. El mismo empuja a uno a la fuente y los demás se empiezan a reír de él. Al que avnetaron tratan de salir de la fuente lo menos mojado posible y corretea al que lo aventó, mientras los otros se ríen y uno de ellos grita «se pasó de verga» Algunos observan el hecho y se ríen de forma más discreta. El mismo grupo de amigas que se esta tomando fotos se reúnen en otro costado de la fuente y empiezan a hacer ligeros pasos de baile. Son aproximadamente 7. Comienzan a señalar a diferentes partes y se empiezan a despedir. La pareja de nuestro costado izquierdo también se retira. Las amigas se quedan platicando otro poco después de despedirse. Se agrega un hombre a ellas. Los trabajadores de limpieza de la ciudad regresan a lavar la banca de nuestro costado izquierdo, atrás de done están las amigas. Pasan dos amigos extranjeros por enfrente de nosotros con una pizza de Little Caesars y van hablando en Inglés. Otro chavo enfrente de nosotros se toma una selfie en la fuente. Se nos acerca un estudiante de la facultad de psicología a querer hacernos un estudio pero le decimos que también estamos en un trabajo y se retira amablemente. Pasa una persona con una eco bici y playera de la selección mexicana a toda velocidad, al igual que otros dos patinadores con distintivos del IPN. Pasa una pareja con su bebé y se ponen en la orilla de la fuente para que el bebé esté cerca del agua. Lo acercan a ella un momento y se retiran. Los trabajadores de limpieza terminan sus labores en ese costado de la fuente y las amigas ahora si se separan a la mitad y se dirigen a caminos opuestos. Llega un vago al costado donde estaban los trabajadores y se acuesta a dormir en la banca. Llega una familia de cuatro integrantes, donde hay un bebé que se quiere meter a la fuente pero no lo dejan. Su hermana lo lleva hacia otro lado y lo toma de la mano. Pasan tres ciclistas que parecen extranjeros, dos de ellos reciben una explicación del tercer ciclista, que también parece extranjero. Los trabajadores de limpia siguen con sus labores en otro costado de la fuente. Se escucha el sonido de las aves. Los extranjeros se retiran. Escucho detrás nuestro una música ligera, parece beat de rap. Volteo y veo entre los huecos de las bancas a dos chavos parados haciendo gestos de que están haciendo rimas. El aire se siente un poco más frío y la luz del sol se empieza a recorrer hacia nuestra derecha. Y como no traigo chamarra y el aire refresca, y mi compañera está enferma, decidimos partir, no sin antes observar que los trabajadores de limpieza vuelven a estar frente a nosotros para volver a limpiar este costado de la fuente. A uno de ellos se le sale el palo de la escoba y se enoja, lo recoge, lo vuelve a poner y continúa su labor. Un señor que estaba a lado nuestro se retira y deja su basura en la banca. Con esto, termino la observación de hoy.
15:30 de la tarde. Cielo despejado con un sol abrasador. El termómetro marca 28°C. Llegue en metro. Salgo hacia Bellas Artes y me pono en la primer parte de observación. Me llevo una grata sorpresa. Camino unos cuantos metros y encuentro a un grupo de bailarines de rock and roll a un costado del palacio de Bellas artes. Bailan muy bien. Ponen canciones de los 50’s. La gente observa y algunos les dan dinero. Mientras, hay personas que se toman fotos con vista al Palacio. Terminan su actuación los chicos rockabily y yo me muevo hacia la Plaza del palacio a observar. Mientras camino por la plaza, me doy cuenta de que hay más gente que ayer. En su mayoría, calculo que es gente en un rango de edad de 18-30 años. También vi muchos más turistas y fotógrafos. También veo más parejas sentimentales y familias. Casi no observo grupos de amigos como ayer. La vestimenta es más casual. Hay menos tráfico de lo habitual en Avenida Juarez. Me muevo hacia el cruce con el Eje Central, frente a la Torre Latinoamericana observó las nuevas unidades de Trolebus de la ciudad. El cruce peatonal de Eje Central con Madero como siempre es abundante. En mi paso, veo menos personas con su celular. Se siente un ambiente más tranquilo, menos ajetreado de ciudad, a pesar de que hay mucha gente. Hay dos policías que orientan mucho a la gente que luego no se ubica donde están. Han tenido trabajo en ese aspecto. Frente a mi, en el edificio de Sears, observo un tumulto grande de personas, además de las que caminan por aquella acera de la avenida, pareciera que están observando algo en las vitrinas. A mi lado hay una familia numerosa, que le están tomando fotos. Se acercó otra persona con dos niñas a preguntarles si podían hacer una entrevista para una tarea, creyendo que eran extranjeros. Tienen el semblante jajajaja Muchas fotos hay. La familia es realmente numerosa. Incrementó el flujo de gente que camina por este lado en un momento. Se dirigen a la entrada del Palacio de Bellas Artes. De fondo, escucho la canción «A mi manera» y los silbatos de los agentes de tránsito. El flujo de gente aumentó considerablemente en un pequeño momento en los cruces de estas avenidas. Veo muchos jovenes y familias, principalmente. De aproximadamente 4 integrantes cada familia. Descubrí que «A mi manera» la está cantando un joven enfrente de mi. A mi lado, está una familia de 5 integrantes hablando del cantante. Le quieren tomar una foto pero son muy obvios. Son 15:53 me moveré a la entrada del Palacio a ver que observo, porque toda la gente va para allá. 15:55. Llego a la entrada del Palacio, me detuvieron a tomar una foto. Observo muchos vendedores de helados y paletas, un grupo de boleros refugiándose del sol, una señora vendiendo fotos al instante, y a un grupo de extranjeros con un guía, recibiendo la explicación del Palacio. Se observa que al interior hay mucha gente entrando al museo. Un niño con uniforme escolar se toma una foto. Hay una persona volando un papalote con forma de águila. Se me acerca un bolero ofrecerme sus servicios de nueva cuenta. Un poco más insistente que el de ayer. El sonido de las campanitas de helado también se escucha. Hay un organillero en tercer plano. Dos boleros se acercan a mi en menos de 5 minutos. Pasa una persona con un perrote muy bonito. Pasa una pareja que es detenida por un momento por un señor de sombrilla que la tiene al revés, creo que se le rompió uno de los agarres, los detiene un momento pero ellos no lo escuchan y se siguen. El señor está vestido con camisa rosa casual y pantalón azul. Detiene a otras dos personas y les explica algo. Ellos solo sonríen y voltean a ver al palacio. Un señor en silla de ruedas se me acerca y me pide dinero. El señor les entrega algo y ellos sacan dinero y se lo entregan. No distingo bien que les dio, pero se retiran después de haberles dado dinero. Se acerca a un grupo de personas el señor y comienza a hablar de nueva cuenta con ellos. Les ofrece un producto con bolsa azul, parece algo comestible. Por fin les llega trabajo a los boleros, los dos chavos que compraron por primera vez al de camisa rosa. Rápidamente los boleros se posicionan en su banquito y abren su cajón de bolero, una cajita con muchos productos adentro que se usan para el calzado, principalmente el formal. Y con energía lustran, tallan y engrasan los zapatos. Un bolero llega la vestimenta de un boleto antiguo, con sombrero tipo policía y traje blanco con negro. el otro es más joven, con vestimenta informal. Se acerca un hombre de raza negra con libros en su mano. Dice con un acento español peculiar de extranjero: «cerebro de pollo? Tu? Y señala a una chica que estaba sentada a lado mío, ella dice que no. Me señala a mi y lo ignoro un poco, dice después «no son felices porque no leen» y se aleja. Se vuelve a acercar otro bolero y lo rechazo. Un grupo de extranjeros llega enfrente de mi con otro guía que les explica la arquitectura del Palacio. Se vuelve a acercar el hombre de raza negra. Un extranjero con chanclas pasa enfrente de mi. Los boleros están a punto de terminar su trabajo y cobrar. El grupo de extranjeros entra al palacio. Llega una familia y se sienta a lado de mi, con dos niñas chiquitas. Su papá o su abuelo, se sienta a mi otro costado y quedo en medio. Me levanto y le digo que se siente junto a su hija/nieta. El fotógrafo instantáneo por fin tiene trabajo. El vendedor de helados continua vendiendo a la familia que llego. Escucho un altavoz muy fuerte a lo lejos, y Voy a moverme de lugar para seguir observando lo que escucho a lo lejos . Son las 16:16. Son las 16:18. Me moví a un punto más alto de la Alameda, cerca de una escultura ecuestre. Hay sombra y descanso un poco del sol. Llego cerca del sonido del altavoz, y efectivamente es una marcha de la Antorcha Campesina. Hablan del gobernador de Puebla. Hablan de respeto a la democracia y el estado de Derecho de México. Se acercan un grupo de personas, parecen latinoamericanos. Uno de ellos trae la bandera de Colombia colgada. Se escucha música regional mexicana a medida que avanza la marcha de la Antorcha Campesina. En avenida Juárez continua el tránsito de automóviles en un solo carril y ellos ocupan dos. Hay música de banda mientras el altavoz grita consignas. Carteles mencionan que exigen respeto al derecho de asociación en Puebla. Se escuchan tambores más marciales. El altavoz está en una camioneta y ahora se habla del impuesto a los trabajadores. Los colombianos se toman fotos mientras la marcha pasa. El que habla va caminando abajo de la camioneta con gran energía. Hablan de política económica equivocada del gobierno federal. Quieren conformar un partido político en Puebla. El orador habla con mucha energía, sus gestos reflejan una pasión grande por lo que dice. No comparten la política del gobierno federal. Hablan del partido de los pobres, que lo van a conformar. La colombiana empieza a opinar de todo lo que está escuchando con los chicos que estaban a lado. Les piden un teléfono para marcar. El chico desconfía un poco pero cede y empieza a marcar. Al fondo, sigue escuchándose la consigna de la Antorcha. La colombiana se emociona por ver al turibus y comienza a correr a el. Se detiene con un policía de tránsito y le pregunta algo; regresa sonriendo. Y sigue preguntando sobre el turibus. Atrás de mi, un grupo de bailarines baila hip hop o reggaetón. No alcanzo a escuchar y un grupo de gente grande observa sus pasos. La colombiana organiza a su grupo, y siguen tomando fotos. Me moví para que pudieran tomarse sus fotos cool y todo. Los bailarines se retiraron y luego a mi costado, llega un grupo de beat box y la misma gente que estaba viendo a los bailarines, ahora se trasladó a observar al grupo de beat box. Lo hacen bastante bien. Sonidos muy característicos de ese arte urbano hecho solo con la boca. Las colombianas se siguen tomando fotos en vista a la torre latino. Un vago se acerca con una flor de papel a los colombianos. Al hombre, se la entrega a la chica y pide dinero. ellos no le dan pero el vago sigue su camino. Traen dinero de Colombia y hacen sus conversiones a La Moneda mexicana. Traen 30000pesos colombianos y convierten a pesos mexicanos. Mencionan que son como 150 pesos mexicanos. Dos miembros del grupo se despegan y van a comer. Mientas el grupo de beat box sigue haciendo lecciones de beat box para la gente. Más gente se acerca y a la colombiana le llama la atención. Son las 16:36 y me voy a mover hacia donde egan los de beat box. Llego y se encuentran dando lecciones de beat box. Mucha gente graba y se emocionan por la capacidad de estos chicos. Tienen mucha energía y están haciendo música electrónica de los 2000. Aplauden mucho. Me contagian del ritmo. Hacen un sonido y dicen «aplaudan, no mamen» todos se ríen y aplauden. Luego hacen reggaetón. Hacen varios ritmos, como cumbia, salsa, etc. Son más enérgicos y bromean con la gente. Mientras, los bailarines vuelven a aparecer en un costado del palacio y se vuelve a congregar más gente. «El grito de las mujeres y el chiflido de los hombres». Piden cooperación por ser artistas urbanos. Ya les dan billetes de 20 y 50. Los bailarines ya terminaron. La alcancía es una gorra y dejan ahora monedas mientras el hace un ritmo. Una niña se cae corriendo. «Por Tlalnepantla si se le ve la cara» «leche liconsa»😂😂😂 me muevo del lugar. Son las 16:53 16:55: camino por la parte central de la Alameda y llego a una de las fuentes entre el Hemiciclo a Juárez y el Palacio de Bellas Artes. De fondo, escucho varias piezas musicales, a lo lejos escucho un grupo de cumbia tocando en vivo, en el edificio ubicado en Plaza Juarez. Hay familias en esta «glorieta» de la fuente, y muchos niños mojándose en las fuentes. Los comerciantes ambulantes se retiran rápidamente, seguramente observaron que venían policías. Empiezan a checar que vengan y detienen su huida. Mientras, siguen vendiendo a las familias. Traen chicharrones, papas, fruta, nieves, frituras. Y vuelven a irse para varios lados aparece el policía hablando por teléfono, y se queda parado. Se reúne con su compañera y van en busca de los comerciantes. Se detienen con uno que vende helados y le compran uno. Mientras, las familias se siguen mojando y disfrutando del agua de la fuente, especialmente los niños. Hay muchas risas, despreocupacion; algunos traen hasta ropa para cambiarse aquí mismo. Se acercan un par de personas vendedoras rápidamente huyendo de la policía y se detienen enfrente de mi. Trae playera del América uno, tenis rojos reebok, gorra, y la chica trae una blusa y unos jeans algo rotos. Hablan con el tono peculiar de la ciudad. Le venden mientras una chamyoada a una señora. Les explican que tienen que estar huyendo porque hace rato ya se llevaron a uno de sus compañeros… quien viene con ella, anda al pendiente de la policía mientras ella vende. Se le nota acelerada y siemore volteando a ver a todos lados mientras despacha. Despacha rápido. Mueve su carrito al otro costado de la «glorieta» se vuelven a alejar corriendo y voltean hacia atrás. Aparece otro policía y ellos mientras se alejan, siguen volteando. Empieza música cristiana a soñar al fondo. Los padres cuidan a los hijos desde afuera de la fuente, los hijos los mojan. Pasa un grupo de ciclistas despacio y rodean la fuente. También se estaciona enfrente de mi un señor vendiendo cigarros con el.tonito típico de los vendedores. Cambia la música cristiana a reggaetón. La misma persona que tiene la música está con chicharrones y refresco en vasito, checando a sus hijos. Hoy he visto poca gente con el celular. Pasan dos chicas con buen cuerpo, y un señor las mira morbosamente. Hasta se detuvo y regreso para mirarlas y continuó su camino. Una pareja aprovecha que su hija está distraída para darse un beso largo. Los policías le piden al señor que vende cigarros que salga de la Alameda y el señor obedece. El policía toma fotos de esta parte, supongo que para dar parte de que todo está limpio. Pasa una pareja de viejitos abrazada tiernamente. Un patinador pasa muy rápido. 17:15. Me muevo hacia otra fuente. Llego a la otra fuente y hay personas más grandes que se están mojando. Llevaron cargando a una chica dos personas y la mojaron. Sus rostros reflejaban diversión de todos, hasta de la chica que iba gritando. Los chorros de agua salen intermitentes. Un perro se cuela en el agua, junto con su dueña. Están empapados y tiemblan un poco de frio los que salen. Una chica que está seca se aventura a entrar pero no se moja y sale a tiempo. Regresa y espera el chorro de agua, se sale. Mucha gente observa divertida. Algunos ya secan sus prendas exprimiendolas en el pasto. Pasan dos bicicletas, una de ellas se acerca a la fuente y lleva a otra persona arriba en los diablitos. Le comenta «no vayas a pasar y te vayas a resbalar en la bici, no mames» y yo pienso «lógico» Pasa una pareja con sudadera y botas en medio de la fuente y no se mojan pero lo vuelven a intentar. El novio empuja a su novia y juegan un poco. si se alcanzaron a mojar un poco y siguen su camino. Otra pareja juega un poco rudo y se moja la mujer. Ambos salen riéndose. Una señora se toma fotos y la empujan hacia el agua y se moja. Le pega al que la empujó. 17:21. Termino mis notas de hoy.
Son las 12:30 del día. Me encuentro en la Alameda Central, del lado ubicado en Avenida Juarez, frente a la Plaza Juarez, lugar donde muchas personas se vienen a divertir en la noche. El calor está fuerte. 23°C marca el termómetro.
El flujo de gente es constante, típico de un fin de semana. En este momento, se sientan a lado de mi dos chicos, parecen ser pareja. Y una constante que encuentro en este lado de la plaza en especifico: hay demasiadas personas usando su celular. Muy curioso, mientras caminan, lo usan. Detenidos, lo usan. En grupo o individualmente, lo usan. Enfrente de mi hay un policía de la ciudad, cuidando el orden. El tráfico también es un poco pesado, por los semáforos. Encuentro un variado tipo de gente. De edades variadas, y creo que hay muchos turistas. De verdad todos están usando el celular en esta parte Se escucha reggaetón Se me acercó un bolero de zapatos…aunque yo traigo de gamusa. Detrás mío, hay dos chicos platicando sentados en el pasto. El semblante de la chica parece un poco preocupado, le pone atención al chavo, pero de repente se pierde su mirada. Tiene un tatuaje en su hombro derecho. El chavo ha hablado mucho. De verdad es impresionante la cantidad de gente que usa el celular mientras van caminando por este lado de la Alameda, hasta los niños. En contraste con los chicos que están platicando. Se retira la pareja que estaba a mi lado. Hay una chava que está usando hasta dos celulares a la vez Dios mío jajajaja Una chava se me queda viendo como pensando que hago aquí. La chica ahora está hablando y se nota que está como enojada, sus gestos denotan eso. Tiene los ojos hasta un poco rojos desde mi punto de vista. El policía ya se movió. He visto pasar dos personas en patines sobre esta parte y una en patineta, una en bici, y dos que ofrecen chips de celular, aparte de quien me ofreció la boleada. Se supone que está prohibido. Con el movimiento feminista, pasó una de ellas. Llevaba un paliacate verde y uno morado en su mochila. En su llavero, llevaba un silbato de auxilio. Traía cabello corto muy muy corto, estaba muy maquillada. Los chicos que están atrás platicando parece que están a punto de terminar su conversación. La chica se nota triste, enojada, está llorando, se le salen mucho las lagrimas, se abraza a si misma, se nota que esta pasando un momento difícil…hasta pareciera que están rompiendo su relación, está llorando mucho. Mientras, escuche a dos chicas hablando del paro que se va a hacer el lunes 9 de marzo. La chica de atrás mío está llorando mucho, niega con la cabeza, se toma sus manos, con fuerza. El chico parece un poco más tranquilo. Está tosiendo la chica. Un perrito se les acerca, y se mueve un poco más a mi. La chica llora de nuevo. Uno más con patineta pasa, agachado. El perrito sigue pasando. La chica está vomitando. Ambos se abrazan. Se quedan abrazados. Un trabajador de limpieza de la ciudad señala queda viendo. están recargados en un árbol. Pasa una pareja gay enfrente de mi. He notado a muchas personas usando playeras de diversos equipos de fútbol, especielmanere en hombres y niños. Termina el abrazo de ambos, la chica se trata de ir, el la toma del brazo y la regresa, ella lo ve de nuevo demasiado triste, se vuelven a abrazar. Ella se seca las lágrimas, el chico está más tranquilo. Ella llora mucho y lo vuelve a abrazar. Mi teoría se confirma: creo que están rompiendo su relación amorosa. Él está tratando de ser un poco más empático porque esta más tranquilo, ella llora mucho, lo mira a los ojos, estan muy cerca, parece que ella quiere un último beso de él, llora mucho, se abraza su estómago, mientras se acerca otra pareja a ellos. Él sigue platicando, ella lo sigue mirando tratando de buscar explicaciones, parece que no entiende lo que está pasando, le duele mucho y llora. Pasa otra chica con una bici frente a mi. Ella se acomoda su bolsa, aunque parece ser que le pesa menos ahora eso que el dolor que siente de dejar a esa persona. Por momentos se calma un poco, pero se abraza a ella misma mucho, como tratando de protegerse de lo que sucede. Pone cara de asombro, habla con el pero cuando habla no voltea a verlo tanto. Excepto cuando esta segura de lo que dice, ahí si lo mira a los ojos y espera una respuesta de su parte. Una pareja se sienta a lado mío. Mientras tanto, ellos siguen platicando. Un niño toma un puñado de tierra cercano a donde están ellos, lo toma y lo deposita detrás de una escultura, sin saber que fue en ese mismo sitio donde la chica triste vomitó. La otra pareja cercana a ellos se aleja. Regresa el niño a tomar el puñado de tierra que puso en la escultura, lo tira donde lo tomo. Su papá no observó que hizo toda esa acción por ir en su celular. Mientras, la pareja sigue hablando y la que estaba a lado de mi se retira. La chica de rojo voltea a verme ligeramente, yo volteo la mirada… se abraza mucho ella, se ve que no la está pasando bien obviamente. Se acerca una señora a venderles algo, ellos se niegan. La señora se acerca conmigo, no vendía nada estaba pidiendo dinero. No le entendí que me dijo pero no tengo para darle. La chica triste trata de asimilar lo que está pasando… El chico le da un beso en el cachete, ella trata de sonreírle, se abrazan y vuelve a llorar. Se aleja de el y viene cerca de mi. Tomaron rumbos opuestos, literalmente… ella hacía avenida Juarez, el chico hacia Av. Hidalgo. La chica se cruza la calle y está apresurada, va triste, se le nota en su caminar…se sienta en una banca del otro lado de la calle. Y terminada esta escena, yo me muevo porque el calor está horrible despues de 40 minutos sentado aquí. La chica está sola, se suena su nariz, le pregunta algo a dos señoras que están a su costado. El perrito parece haberla seguido, ella solo lo acaricia ligeramente y suelta una ligera sonrisa. Esta ahí sentada, sin saber que hacer…solo observa hacia el frente y el paso de las personas, algo parecido a lo que hago yo. No se si acercarme… La señora y su hija le dan algo y ella lo agradece. El perrito se acerca de nuevo, y ahora le hace más caso. Vuelve a perder su mirada…parece que come algo que le dieron la señora y su hija. Yo sigo de lado de la Alameda. Sigo sin encontrar sombra. Pareciera que faltan más árboles de este lado. El perrito se quedó sentado a un costado de ella. Me uno al flujo de gente que camina hacia el Palacio de Bellas Artes por Avenida Juarez. Cambia la música. Del reggaetón pasamos a un danzón. El tumulto de gente observa y graba con su celular. La fuente es testigo de su baile de salón. El santanero y su rumbear. Gozando del danzón en un espacio multicultural. Vestido de traje amarillo, el da una vuelta y grita de sabor. Ella está vestida de color morado, un vestido y aretes y collar. Mallas de encaje negro. Aplauden quienes ven y dan su dinero. Me dediqué a tomar un par de fotos. El señor observa y me sonríe. Hace un paso perfecto y me dice que le tome foto. Una señora le comenta a su hija de la elegancia con que baila la pareja. Mucha gente observa el arte del danzón. Un señor se enoja porque observa y le tapan la vista, grita. El señor sigue bailando y platica de vez en cuando con su rumbera. Lo disfruta mucho. Me vuelve a decir que le tome foto. Le dice a su pareja que sonría. Ella tímidamente se voltea un poco. Mucha gente toma video. El señor reparte sus tarjetas y la gente las recibe con gusto. A las personas que les da dinero. Una extranjera se extraña por esto, y decide no aceptarla. Toma fotos y sigue su camino, no sin antes observar un poco. Escucho un comentario de un chavo que dice» es un arte bailar esa madre» La gente se anima más y le aplaude. Gente extranjera se reúne y contempla. Así también la gente joven. El aire hizo que la brisa de la fuente mojara a algunos de los asistentes a esta obra urbana. Se escucha una sirena de ambulancia por la zona de eje central. Más fotógrafos llegan y mucha gente sigue su camino. Testimonio: tenía muchas ganas de ser bailarín. Grabado en voz. Dos perritos se encuentran y conviven «Que bonito» Después de casi media hora, me muevo hacia donde estaba inicialmente. La chica con la que cortaron ya no está. Sigo observando gente con camisetas del Cruz Azul, Pumas, Necaxa, España, Chivas, Ameroca, Tigres, Monterrey. Observo a una persona de raíces orientales cubierta con una sudadera negra con este calor. Con lentes de sol y su gorro puesto. Regreso a donde estaban Pachuco y Rumbera. El cansancio los ha alcanzado, y se sientan que contar el dinero que han recaudado en este día. La atracción vuelve a ser la fuente. Muchas personas queriéndose tomar fotos ahí. Un grupo de amigas pide que les tomen fotos mientras se suben a la orilla de la fuente. El agua los alcanza y las moja. se bajan desesperadas pero riéndose. Se escuchan los silbatos de los agentes de tránsito que acaban de llegar a agilizar el tránsito y la entrada al estacionamiento de Bellas Artes, que estaba la fila hasta donde yo estaba inicialmente y ahora ya está lleno el estacionamiento. Llega el carrito de helados, y una pareja de extranjeros platican con él y le compran uno. Los niños se divierten con la fuente. Pero llegan cuatro elementos de la policía a caballo, que tienen trajes como de charro y estacionan a sus caballos en este camino de la Alameda. Ahora estoy en una parte interna de ella donde hay más sombra. Pero pegado a la avenida Juárez. El policía saluda al de las nieves le dice «quiubole cabron, como ya vendes mucho ya no saludas» y el de las nieves le responde «nombre si le estoy saludando jefe». Se ríen y bromean. Son caballos cafés muy bonitos. La gente se acerca a observarlos y acariciarlos. Todos. La gente platica con los oficiales. Y así se van acercando a conocer a los caballitos. Incitan a uno a subirse y ahí va. Los niños se emocionan al verlo. Un chavi de 12 años aprox se sube. Los policías lo ayudan. Los policías me piden que les apoye tomándole fotos a un chico con su celular. Luego yo les pido autorización para tomarles foto y acceden. Son buenas personas los policías. Se llevan bien con el de las nieves y platican mucho. Los niños pequeños se acercan a los caballos mucho. A lo lejos, se escucha una banda de guerra, del lado del Hemiciclo a Juárez. Agradezco a los policías y a los caballos por las fotos. Con eso, regreso con rumbo al Hemiciclo a Juárez. Camino por dentro de la Alameda y observo las fuentes, donde están niños jugando y mojandose dentro de ellas. Sigo caminando hata llegar al kiosco, cercano a la avenida Hidalgo. Me encuentro con un grupo de gente joven muy grande, que están haciendo una activación o algo así. Comienzan a reír y a gritar. Hacen el famoso grito de «puto». Me acerco a observar que hacen, mientras dentro del kiosco hay una clase masiva de bachata. Observo que son un grupo grande de jóvenes, al parecer bailarines, porque veo a varios de ellos practicando pasos. Pero no puedo preguntar porque recibo una llamada de mi amiga Milena, que iremos juntos a un concierto. Había llegado ya a la Alameda. Concluyo mi periodo de observación del día.
Otro día soleado en la alameda, son las 5 de la tarde y no hay mucha gente. Hoy decidí caminar por los al rededores en vez de quedarme en un solo lugar. Hay sol pero la sombra ya predomina un poco más, no falta tanto para el atardecer.
No hay muchos niños, pero los pocos qué hay están en la fuentes jugando.
Hay una pareja sentada en la orilla de la fuente, hay un niño a su lado jugando con el agua, parece ser que es su hijo. La señora no le hace mucho caso al niño, que juega y va con su mamá para mostrarle lo que hace y lo sorprendido que se siente porque hay espuma en el agua. La pareja de la señora se ve mucho más joven que ella, cuando el niño va con la mamá, su pareja se voltea e ignora al niño, la mamá le da el avión a su hijo y le dice que se haga a un lado.
Sigo caminando y veo como un perro sale disparado hacia la fuente y se mete, esta muy feliz y las pocas personas que están cerca o sentadas observan eso, se ríen y sacan sus celulares y comienzan a tomar fotos o videos del perro. Unos turistas se paran a ver al perro, es una pareja ya grande, se ve que son turistas porque están en bermudas ambos y traen lentes de sol y lucen como extranjeros. Me di cuenta que una característica de los extranjeros es que siempre traen lentes y nosotros ya estamos acostumbrados a este clima. En fin, tomaron una foto del perro, platicaron un poco y se fueron.
La dueña del perro está encantada tomándome fotos. Ya paso un rato así que le llama a su perro y en sale de la fuente y va corriendo con su dueña que le pone su correa.
Son las 7 de la noche y los barrenderos comienzan a salir, se ven más barrenderos que personas. Hay un vago dormido en una banca y mientras uno de los barrenderos barre por debajo de la banca en la que está el vago.
Las caras de los barrenderos lucen poco expresivas, parecen estar haciendo patrones que hacen diariamente. Uno de ellos se sienta a descansar mientras observa a la gente pasar, su rostro luce nostálgico, está pensando y se nota por cómo está perdida su mirada. Llega uno de sus compañeros y le grita “despierta, que no vamos a terminar”. El señor se levanta, toma su escoba y su carrito, comienza va caminar mientras arrastra la escoba y jala con la otra mano el carrito.
Hay poca gente sentada, la mayoría están solas y es gente mayor.
Un señor ya grande está sentando solo, me senté a lado de él y me pregunto qué tanto escribía. Le dije que solo me gustaba escribir lo que veía. Y me dijo “¿vas a escribir de mi?”, lo dijo con mucha dulzura. Era un señor con muchas canas, gordito, y vestido con camisa blanca fajada y unos pantalones negros. Le respondí que si escribiría sobre el, me sonrió y me dijo “eso me parece bien”. Bajo la mirada y me dijo “ bueno muchacha, hay me cuentas que escribiste”, y se para y se va. Para ese entonces ya eran las 8 de la noche.
El día de hoy me acompaño mi mamá porque tenía que hacer unas cosas cerca de aquí. Nos sentamos justo en el pasillo que divide a bellas artes de la Alameda.
Son las 2:30 pm y el día esta cómo para estar acostado haciendo nada, hay muchísimo calor. La gente camina y luce cansada.
Hay dos chicas enfrente de mi con shorts y escuchando música con los audífonos de una de ellas, lucen cansadas, traen mochila por lo que se nota que acaban de salir de la escuela y vinieron a pasear por acá o es su camino habitual, parece que si porque no lucen muy sorprendidas o felices, parece que es un día más para ellas. Una tarde normal después de la escuela.
La gente pasa deprisa muchos van saliendo del metro y otros caminan hacia el. Los que salen del metro son por lo general personas que van a trabajar, la mayoría traen mochila y son adultos. Muchas otras personas están sentadas, todas en la parte de la sombra.
Una señora grande está caminando muy lento y con su bastón, lleva una mochila y dos bolsas blancas bastante cargadas, lleva unos pants y una blusa blanca bastante holgada. Camina arrastrando sus cosas, lo primero que hace al llegar a su destino ( la banca) es echar todas las bolsas que está cargando, después se recarga en su bastón y hace un gran esfuerzo para sentarse. Esta sentada justo donde está pegando todo el sol y eso no parece importarle, ella solo quiere descansa y parece que tomar el sol no le molesta, se ve bastante cómoda.
Las horas van pasando y la gente llega y se va, hay muchos niños ya, todos corren hacia las fuentes y otros solo caminan en busca de algo que los entretenga. Hay parejas sentadas, hay una a lado mío y parece que acaban de pelear.
La señora sigue tomando el sol, ya hasta se quedó dormida pero eso si, no suelta sus cosas.
La pareja pelea, es una pareja joven, ella debe de tener como 30 y él como 35, parece que no pasan mucho por aquí y que solo pasaron, se sentaron e intentaron calmarse un poco. Ella no deja de decirle a él “tranquilo, a veces me da miedo cómo te pones”, el solo la mira fríamente y creo que el ya se dio cuenta que los estoy viendo, peor no pareció importarle. Ella intenta hablar con el. El se da la vuelta, se levanta y ella lo toma, pero el la toma del brazo violentamente, parece que iba a hacer algo más pero voltea a ver a su alrededor y se da cuenta que no están solos. El se va y ella se queda llorando. Quiero acercarme y preguntarle si está bien, pero no lo hago, antes de que lo haga llega un señor con su cajita de madera llena de cigarros y dulces y le ofrece a la chica, ella dice que no, se levanta y se va.
Son las 4:30 de la tarde y los payasos empiezan a salir, la gente se amontona para verlos. Ponen su bocina y toman un micrófono y comienzan su espectáculo, la gente se concentra alrededor de ellos. Pasan de uno por uno. Hacen bromas y la gente se ríe. La mayoría son personas grandes y hay pocos turistas que parece que no entienden nada pero les emociona ver el espectáculo y se ríen aún así. Los niños se concentran en la parte de enfrente. Los chistes continúan y los payasos se unen, ponerme música y empiezan a bailar muy chistoso.
Son las 5:30, y los payasos se comienzas despedir, pero la gente como a las 5 ya se estaba yendo.
La gente grande comienza a aparecer y los niños desaparecen. Es la hora del regreso a casa, la gente camina más cansada de lo normal. Pero no lucen tristes, están caminando en la Alameda, y lucen bastante tranquilos.
La señora se fue cuando comenzó el espectáculo de los payasos, la despertaron.